Anécdota del atentado en Morelia de 2008

Por estas fechas, siempre me acuerdo del atentado que ocurrió la noche del grito de independencia en Morelia, en el estado de Michoacán, en 2008.

La mañana del 16 de septiembre, recuerdo haber despertado y después de desayunar, ingresé como siempre a un sitio de noticias de videojuegos (press-start.vg) para revisar si habían publicaciones ya sea por el personal que trabajaba en EGM en español o por la comunidad. Termino encontrando una entrada hecha por un usuario que me llamó la atención, no recuerdo el nombre exacto pero me daba a entender que era algo fuerte y me dió curiosidad saber de qué trataba.

En ella, el usuario narraba cómo fue que la noche anterior había acudido a la plaza central de su ciudad, después de pasear y que se diera el grito como cada año, sonaron las campanas junto a un fuerte estruendo. Muchos pensaron que se trataban de simples cohetes, pero entre más pasaron los paseantes se dieron cuenta de que había explotado una granada entre una multitud de personas.

Lo más perturbador de su historia, fue cuando describió la cantidad de cuerpos que estaban en el suelo y a los que les faltaban extremidades. Comentó sobre una señora que perdió una pierna y la sangre brotando estaba derramándose sobre la banqueta. Una fiesta que se supone debería haber sido un bonito recuerdo de paseo familiar, se convirtió en una pesadilla para las miles de personas que tuvieron la desgracia de estar en el lugar y momento equivocado.

No me acuerdo de cómo se llamaba ese usuario, pero espero que se encuentre bien. Es fecha que el país sigue sufriendo las consecuencias de la inútil guerra contra el narcotráfico que inició Felipe Calderón, y tambén que no se han atendido las demandas sociales que implican acabar con el problema de raíz. Espero que nunca suceda algo como esto otra vez.

Las estrellas que gritan

A mi hermano desde pequeño siempre le ha gustado mirar el cielo de noche.
Le gustaba astronomía y había cumplido 7 años cuando nuestro papá trajo un telescopio que compró en Laredo para su cumpleaños.

Pero una noche, se pasó varias horas mirando un punto fijo a través del telescopio. Recuerdo haber visto que no hacía ningún movimiento, como si estuviera hipnotizado. Lo único que rompió con su trance fue que mi mamá lo regañó para que fuera a comer.

Al día siguiente le pregunté qué es lo que se había estado quedando mirando.
“Estaba viendo a las estrellas que gritan”.
“No manches”.
“Encontré un lugar en el que, si te quedas mirando, puedes comenzar a escuchar gritos”.
“No es cierto”.
“Si no me crees, mira el telescopio en la noche”.

Esperé hasta las 11 de la noche para checar el aparato y tuve suerte que era una noche despejada. Se había quedado en la misma posición que en la noche anterior, asi que la curiosidad me hizo ver a través del ocular.

Había un pequeño cúmulo de estrellas, pero sucedió algo extraño: Al concentrarme en una estrella, comenzó a escucharse un grito muy lejano.

Eventualmente aumentaba de volumen.

Y entre más lo miraba, más fuerte era.

Traducido y adaptado de este post de 2013~.

Miguelito

No soy muy creyente de cosas paranormales, pero quería compartir una anécdota. Esta es una historia que ocurrió en julio de 2008.
Un amigo llamado José me marcó en la mañana.
– Qué onda [cobrax], ¿Estás ocupado?
– No we, ¿Nos juntamos hoy?
– Simón
– ¿Vamos a tu casa o nos juntamos en la mía?
Cerca de la casa de mi amigo, un mercadito se ponía ese día de la semana.
– Ven a la mía, aprovechamos para ir a comprar tostadas al rato.

Más tarde, llegué a su casa pero me comentó que tenía que ir a darle un recado a su tía que vive a 2 cuadras, asi que lo acompañé, porque como quiera nos quedaba de camino al mercadito. Llegamos al hogar de su tía y lo primero que noté fue lo descuidada que estaba: Era una casa de 3 pisos que parecía abandonada. Tocamos el barandal con una moneda, pero nadie nos contestó.

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Los peligros del desarrollo de la inteligencia artificial en conversaciones a través de redes sociales

Me parece lamentable cómo en la actualidad nadie esté hablando de uno de los mayores peligros que tendremos como sociedad en los próximos años, y eso es el advenimiento de la inteligencia artificial. En la actualidad, tiene distintos usos como el retoque en cámaras fotográficas, el reconocimiento de patrones para identificar obstáculos en los coches con piloto automático o en videojuegos para adecuar la dificultad en base a la habilidad del jugador.

Pero lo que nadie ha considerado es cómo es muy probable que ya hayan bots en redes sociales como en twitter aprendiendo de los estilos de redacción de cientos de miles de usuarios y reacomodándolos dependiendo del contexto de una noticia reciente o de los intereses de quienes se encuentran financiando la operación. Esto en sí podría ser inofensivo, pero… ¿Qué tal si la oposición se le ocurre hacer exactamente lo mismo? El resultado sería catástrófico a largo plazo.

Piénsenlo bien, dos entidades creadas artificialmente se pondrían a discutir sobre los pros y contras de cada uno de los enfoques políticos y ambientales de una sociedad y eventualmente llegarán a la conclusión de que la mejor manera de resolverlos es… eliminando a los humanos. Es por eso la improtancia de mantener a cada uno de estos módulos separados unos de otros, porque en el momento en que logren crear una conciencia colectiva, va a ser el inicio del fin de nuestra especie.

Amor en épocas del coronavirus

A principios de este año, navegando en twitter encontré una noticia acerca de un nuevo tipo de influenza llamada COVID-19 (aunque conocida popularmente como coronavirus), que provoca toser sangre y neumonía que apareció en la ciudad de Wuhan, en China, y que estaba contagiando a más personas a un ritmo alarmante.

En las semanas siguientes, fui siguiendo la noticia porque los últimos meses había tenido extraños sueños en los que vivía en una especie de apocalipsis en el que tenía que estar recolectando objetos de metal o aluminio para fines desconocidos, pero que tenía que estarlo haciendo con mucho cuidado o sino “ellos” me verían (ellos siendo un ente desconocido, pero que una vez despertando asumí eran zombies). Dentro de estos sueños se encontraba lloviendo, algunos edificios estaban caídos por causas desconocidas, tenía que siempre estar huyendo y en general las pocas personas que pude encontrar, luchaban por su propia supervivencia y en cualquier momento sentía que podrían verme como una amenaza como para comenzar a atacarme.

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